Rebotes
Un dado cruza de pared a pared. Tocá para que suba, y llegá a la pared por donde no hay pinchos. Cuántas veces rebotaste.
Jugar al Rebotes
Las reglas
Cómo se juega
El dado va solo de una pared a la otra, siempre a la misma velocidad. Tocá la pantalla —o hacé clic, o apretá la barra espaciadora— y sube un poco; soltá y cae. El suelo y el techo no hacen nada: se puede ir rozando cualquiera de los dos.
Los pinchos
Apenas rebotás, en la pared de enfrente salen los pinchos de esa pasada. Lo que hay que hacer es llegar a esa pared por un hueco. Si tocás un pincho, se acabó: no hay vidas ni segundas oportunidades.
Las cajas
Cada tantos cruces aparece una caja en el medio del camino. La de fuego rompe un pincho de la pared a la que vas —el que tiene más cerca—, y la de hielo deja la bola a media velocidad durante un tramo, o sea que te da el doble de tiempo para acomodarte. No hay que agarrarlas: una caja que está en el peor sitio es una caja que conviene dejar pasar.
Se va poniendo peor
Cada tantos rebotes aparece un pincho más, hasta el tope de la dificultad. Por eso no hay final: la partida dura lo que tardes en no encontrar el hueco.
El marcador
Se guardan los rebotes, y se comparan contra la misma dificultad. Fácil y difícil son dos juegos distintos —el cruce dura otra cosa y los pinchos son otros— y mezclarlos haría una tabla donde gana quien eligió mejor.
Se juega solo
Esta mesa es de una silla. No se cobra entrada, no se reparten fichas y no se suman puntos: es para pasar el rato y para la tabla.